Este lunes comencé a asistir a las escuelas donde fui asignada. Un liceo (preparatoria) y un colegio (secundaria). Al entrar a cada salón, el recibimiento ha sido similar, los alumnos me ven con curiosidad pero timidez al mismo tiempo. Solamente hubo un grupo que preguntó cosas, pero era de quien menos esperaban que lo hiciera.
En secundaria tengo tres grupos y son con los que más he trabajado hasta ahora. En las tres clases los niños han cooperado, y en la que les mostré parte del día de muertos, se entusiasmaron de saber más y de darse cuenta que en realidad es una fiesta alegre, no para estar tristes. Intenté la misma actividad con los otros grupos y la reacción es la misma, les encantó ver que fuera algo divertido (muy diferente a lo aburrido en Francia) y colorido.
Mi sorpresa fue hoy. En una de las clases en realidad es un taller en el que se instruye y prepara a los alumnos para una presentación en enero con los grupos sefardíes de la región. Esta me gustó mucho porque es aprender un poco de historia de este grupo exiliado. Uno nunca acaba de aprender :D
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