martes, 21 de octubre de 2014

Est-ce que tu peut parler de....

Y así comienza cada clase: oye podrías hablar de este tema en particular.

Esta semana que pasó me tocó hablar de los XV años.... Fue uno de esos momentos en que reniego de mi forma de ser (ya que no quise fiesta). No tenía ni idea.... pero bueno, Wikipedia y San Google nunca dejan morir. También mi más profundo agradecimiento a su amigo YouTube,

Como podrán imaginarse, les proyecté videos y les decía qué onda con cada elemento de la fiesta. Lo malo fue que es una clase que en su mayoría les vale queso (YOLO quién necesita los idiomas) y no hicieron nada, lo bueno es que con dos o tres que si produzcan algo de manera oral se puede decir que misión cumplida (a los que si les interesa).

En otra clase fue algo completamente diferente. Es un taller de canto y están preparando una serie de canciones hispano-judías para cantarlas en una presentación con judíos sefardíes a principio del próximo año. Fue algo muy interesante ya que yo también aprendí.

Los más pequeños son los que más colaboran. La semana pasada les expliqué el altar de muertos, y esta semana ya han traído su propuesta. Por falta de tiempo, la maestra propuso que en lugar de montarlo como tal simplemente lo dibujaran y a partir de ahí sacar al mejor. Hubo dibujos muy bonitos, y la mayoría cumplía con los requisitos mínimos. Fue muy difícil decidir.

El grupo que me preocupa es uno en el que tarde o temprano tendré que hablar de la situación social actual en México.... a petición de la maestra y para que lo relacionen con las nociones que estudian (más adelante se los explicaré).

Esta semana han sido vacaciones, y la otra también. Ya pasó un mes desde que llegué y quedan 7 por delante, el tiempo ha volado.

martes, 14 de octubre de 2014

Les cours

Este lunes comencé a asistir a las escuelas donde fui asignada. Un liceo (preparatoria) y un colegio (secundaria). Al entrar a cada salón, el recibimiento ha sido similar, los alumnos me ven con curiosidad pero timidez al mismo tiempo. Solamente hubo un grupo que preguntó cosas, pero era de quien menos esperaban que lo hiciera.

En secundaria tengo tres grupos y son con los que más he trabajado hasta ahora. En las tres clases los niños han cooperado, y en la que les mostré parte del día de muertos, se entusiasmaron de saber más y de darse cuenta que en realidad es una fiesta alegre, no para estar tristes. Intenté la misma actividad con los otros grupos y la reacción es la misma, les encantó ver que fuera algo divertido (muy diferente a lo aburrido en Francia) y colorido.

Mi sorpresa fue hoy. En una de las clases en realidad es un taller en el que se instruye y prepara a los alumnos para una presentación en enero con los grupos sefardíes de la región. Esta me gustó mucho porque es aprender un poco de historia de este grupo exiliado. Uno nunca acaba de aprender :D


miércoles, 8 de octubre de 2014

Le choque culturel

Creo que esta última semana he estado viviendo en la negación de algo inevitable: el choque cultural. Si, como lo leen, esta semana lo sufrí (una parte de él).

Encuentro difícil habituarme a sus horarios laborales (¿un banco cerrado en lunes?) y de comer. Aquí por la mañana son felices con su pan dulce y taza de café. Con eso tienen hasta medio día que comen mejor, pero dejando hambre suficiente para en la noche cenar abundante. Para mi y mi apetito de dinosaurio esto resulta muy problemático, pues en la mañana me dio hambre (los dos o tres días que tuve desayuno francés), a media mañana seguía con hambre, a la hora de la comida no llené, en la tarde estaba hambrienta y en la noche me dejé caer. Esto ha traído como consecuencia que me la pase comiendo, y lo peor, carbohidratos (deliciosas berlinesas rellenas de manzana no me abandonen nunca). Al mismo tiempo,mi viejo amigo kebab ha venido al encuentro. Mis papilas están de fiesta, pero mi salud y bolsillo comienzan a resentirlo.

En cuanto al horario, debo recordar que el fin de semana se extiende hasta el lunes, ya que muchos establecimientos no abren ese día.... ni a medio día,,,,,

viernes, 3 de octubre de 2014

Bienvenue en France

Después de dos días de viaje por fin llegué a mi destino: Niza.

Llegué el miércoles por la mañana y de inmediato me encontré con la persona que me rentaría el departamento, quien muy amablemente fue a recogerme a la estación. Como el departamento está a escasos 5 minutos de la Garfe de Nice Ville, por lo que sobra decir que el camino hacia el mismo se hizo a pie. En el trayecto me fue mostrando un poco de las cosas que puedo hacer cerca de mi nuevo hogar. Me mostró el supermercado, la boulangerie y demás. 


A partir de este momento supe que sería una experiencia mejor en Francia que la vivida en París hace dos años.

La gente aquí se ha mostrado más amable y atenta. No se desesperan cuando te ven intentando hablar su lengua, y hasta te corrigen y ayudan a mejorarla.

Inmediatamente llegando, mi casera, Mme. Susu, me indicó cuáles serían los trámites a hacer, me entregó los documentos que de su parte necesitaría, y me invitó a probar un verdadero desayuno francés (un café y un pan dulce). Al terminarlo, dos de sus más queridos amigos vinieron a verla y a conocer a la nueva asistente. Ella, ex- profesora de español, y él, ex-profesor de francés. Los tres llegaron a la conclusión de que sería mejor para mi y mi fin primordial (mejorar en francés) que me hablaran todo en francés.... y mejor cosa no me podrían haber dicho. Ahora cada vez que cometo el mismo error 3 veces debo pagar 50 centavos de euro.

Fue Mme. Susu la que me impuso esta penalización. Al ver los correos que le escribí, se dio cuenta de que cometía demasiados errores, por lo que me compró una alcancía más grande que a las otras asistentes que ha albergado. Puedo decir con orgullo que no he debido pagar nada.... aún.

Ese mismo día me acompañó a sacar cita para abrir mi cuenta bancaria (si, en Francia hay que sacar cita para TODO) y fuimos a comer. Ese día se suponía que haría ejercicio, pero el cansancio me venció y terminé durmiendo hasta el día siguiente.

Los siguientes días fueron para hacer las compras de mandado, conocer las tiendas con precios más bajos, y aprender a llegar a casa. Por la tarde fue para turistear. Y qué mejor manera de conocer un lugar nuevo que perdiéndose por sus calles. Me dio cosilla porque ya era de noche, no sabía qué onda con la inseguridad de la ciudad, y para colmo no sabía dónde estaba, Afortunadamente mi GPS interno nunca me abandona, por lo que pude dar con la casa después de una hora mosqueada.

La ciudad es perfecta para recorrerla a pie, aunque después de unos días se vuelve algo cansado ya que está entre colinas.

Esto apenas comienza y ya hay un sin fin de anécdotas y aventuras, de las que poco a poco les iré comentando.